Por una u otra razón, los acontecimientos que estructuran su biografía (la de Leonardo) discurren parejos al ambiente de los fogones. Leonardo fracasó a muy temprana edad como jefe de cocina de la taberna florentina Los Tres Caracoles; vio frustrada de nuevo su devoción por la hostelería al regentar sin éxito otra taberna en Florencia con su socio y amigo Sandro Botticelli, y no consiguió tampoco imponer sus teorías renovadoras cuando mereció el cargo de maestro de festejos y banquetes de Ludovico el Moro, señor de Milán.

ludovico el moro

Fue precisamente entonces, durante su estancia en el palacio de los Sforza, cuando Leonardo proyectó toda suerte de ingenios mecánicos (símiles de los modernos electrodomésticos) con vistas a mejorar el ambiente de las grandes cocinas, agilizar el trabajo, simplificar la realización de ciertas tareas, reducir los malos olores y acrecentar el grado de limpieza de los lugares de trabajo.

Asadores automáticos, extractores de humos, picadoras de carne, cortadoras de berros e, incluso, extintores de incendios integraban algunos de los artefactos cuya construcción nunca se vio coronada por el éxito.

Aparatos de Leonardo

En el terreno de las creaciones culinarias, resulta sorprendente que aún hoy, quinientos años después, algunos de los platos concebidos por Leonardo para honrar los banquetes de sus señores los Sforza y, por supuesto, la combinación de alimentos que empleó para los bocetos previos de La última cena.-criadillas de cordero a la crema, ancas de rana con verduras, muslos de foca con flores de calabacín, puré de nabos con rodajas de anguila…- revelen una modernidad exultante.

la_ultima_cena

 

*Compilación y edición de Shlagh y Jonathan Routh

www.carmencitashop.com

 

www.carmencita.com