Hoy os contamos todo sobre las semillas de sésamo o ajonjolí. Seguro que las conocéis por ser la cobertura más común del pan de hamburguesa, sin embargo aquí os traemos muchas otras aplicaciones gastronómicas que podéis elaborar en casa sin problema. Y es que hay que saber cómo prepararlas para poder beneficiarnos de todas sus cualidades. Como veréis a continuación, sus propiedades son muy interesantes para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. ¿Queréis saber más?

Carmencita recomienda el ajonjolí o sésamo en El Blog de Carmencita

La semilla del sésamo crece en el interior de una especie de cápsula vegetal perteneciente a una planta denominada Sesamum indicum perteneciente a la familia de las Pedaliáceas. Estas semillas, una vez maduras, se les conoce como ajonjolí. En Carmencita puedes encontrarlas en bote de 55 y de 950 gramos.

Origen

La palabra sésamo viene del latín “sesásum”, sin embargo ajonjolí es una palabra procedente del árabe “al-ŷulŷulān”

Carmencita recomienda el ajonjolí o sésamo en El Blog de Carmencita

La palabra “al-ŷulŷulān”, una especie de onomatopeya que simula el sonido de la semilla madura dentro de la cápsula en la que crece. 

Es complicado situar en el mapa el lugar exacto en el que se originó esta planta. El debate gira en torno a África y la India. Y es que este fruto seco posiblemente sea el más antiguo en cuanto al uso humano como alimento y también como remedio natural.

Según diversas interpretaciones se asegura que en la tumba del faraón Ramses III (s. XIII a.C.) hay inscritas sugerencias sobre cómo emplear el ajonjolí para fines culinarios.

Lo cierto es que esta semilla protagoniza multitud de indicaciones gastronómicas y medicinales desde tiempos inmemoriales. Y no es para menos teniendo en cuenta todo lo que estos pequeños frutos pueden aportar a nuestra salud.

Propiedades del sésamo

  • El sésamo es rico en aceites y ácidos grasos no saturados. Esta lecitina nos ayuda a deshacer la grasa de nuestro organismo e impide que se quede pegada en las paredes de nuestras arterias.
  • Por tanto, consumir ajonjolí es una buena práctica para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares ya que ayuda a que nuestra sangre circule correctamente.

Carmencita recomienda el ajonjolí o sésamo en El Blog de Carmencita

 

  • Se aconseja su consumo a las personas con problemas circulatorios.
  • Además es una proteína vegetal, gracias a la presentación de la metiotina -uno de los 8 aminoácidos esenciales-. Esto convierte al sésamo en un alimento muy recomendable, a incluir en cualquier dieta.
  • Su alto nivel en fibra es ideal para la regulación de la función intestinal.
  • Es fuente de minerales muy valiosos como:-Hierro: esencial para que nuestros glóbulos rojos transporten el oxígeno a nuestro organismo.
    Fósforo y calcio: necesarios para la formación y conservación de nuestros dientes y huesos.
    Magnesio: ayuda a nuestros huesos y músculos a mantenerse fuertes y sanos y al correcto funcionamiento de nuestros nervios.
    Potasio: también interviene en la salud de nuestros huesos, músculos y nervios.
    Zinc: lo necesitamos para que nuestro sistema inmunitario cumpla su cometido.

Cómo tomar el ajonjolí

Estamos acostumbrados a ver las semillas de sésamo enteras, sobre el pan, en ensaladas… Pero lo cierto es que para que nuestro organismo sea capaz de asimilar todas las propiedades que hemos nombrado antes, lo ideal es tostar y triturar el ajonjolí.

Carmencita recomienda el ajonjolí o sésamo en El Blog de Carmencita

De esta forma ayudamos a que la digestión sea más efectiva; de lo contrario podríamos expulsar las semillas del mismo modo que entraron a nuestro organismo.

Por ello, como decíamos, lo más recomendable es tostarlo y molerlo. A esta elaboración se le conoce como Tahini y es aplicable a innumerables recetas saludables. Como el hummus de aguacate que compartimos con vosotros aquí, en El Blog de Carmencita. ¿Lo recordáis?

Carmencita Express receta: hummus de aguacate con tahini, Alicante.

También podemos consumirlo en forma de aceite. El aceite de sésamo es muy habitual en la cocina oriental. Su sabor y aroma característico lo convierte en un ingrediente singular a la hora de aliñar los platos.